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27/05/2008
Siempre le ha gustado volar, aunque nunca imaginó que terminaría siendo él quien guiara y atendiese a los pasajeros. Es un chico extrovertido y le encanta estar en contacto con la gente. A sus 27 años, tiene una gran dependencia del móvil, necesita estar en contacto con los suyos en todo momento.
Su segunda lengua es el inglés, pasó su juventud en un colegio inglés. Estudió Humanidad-Empresa en Deusto, pero no era la suyo. Durante sus dos años trabajando como camarero conoció a una azafata y pensó: “¿Por qué no?” Después de darle muchas vueltas, se encontró con otro joven que paraba por la cafetería, era camarero en un crucero. Ahí se le encendió una luz y dijo: “O camarero de aire o de tierra”.
Se fue a Madrid donde realizó el curso de TCP de 350 horas lectivas en una academia. Una vez aprobado este curso, tuvo que hacer otro de habilitación, durante un mes. Donde repasó lo que había dado en la academia y se especializó en los aviones de la flota con la que iba a trabajar, los aviones Airbus 320 y 321 y el MD 82,83 y 87. Una vez finalizado estos cursos, comenzó a trabajar. Haciendo vuelos nacionales, europeos, internacionales pero no transoceánicos, su compañía dejó de hacerlos a partir del 11-S por seguridad.
Iñigo De María: No es muy profesional que una puta diga a quién se tira, secreto profesional
¿Por qué este trabajo y no otro?
Es un trabajo que se adecua mucho a mi manera de ser, por ser un trabajo que tiene mucho trato con las personas. Ser auxiliar de vuelo es muy flexible, no llevas una rutina todos los días. Y eso que las pruebas fueron muy difíciles, es necesario cumplir unos requisitos para entrar. Los chicos deben medir mínimo 1,70 y las chicas 1,65, por lo menos para mi compañía. Además en el curso inicial, debes nadar 200 metros en 2 minutos. Deben comprobar si eres capaz de salvar a alguien en el caso de un accidente en el mar.
¿Por qué lo elegiste, siendo un trabajo considerado para mujeres?
No creo que haya trabajos para mujeres ni para hombres. Todos los trabajos los puede realizar tanto un hombre como una mujer. Además, creo que enriquece en una profesión trabajar hombre y mujeres juntos. El equipo humano es mucho mejor.
¿En qué consiste tu trabajo?
Mi trabajo tiene dos partes, una el aspecto de seguridad, junto con la tripulación técnica, que son los pilotos, nuestra función es hacer un transporte de pasajeros seguro. Un aspecto comercial porque damos un servicio al cliente, las tres comidas y venta de productos. En primera clase es gratuito, pero en turista no.
¿Cuánto llevas volando?
Llevo volando muy poco tiempo, desde el día 22 de abril. Aún no me ha dado tiempo a agobiarme. No puedo afirmar si algún día tendré que dejar mi puesto de trabajo por agobio. De momento ningún tipo de peso psicológico todavía. El tiempo decidirá. Aún estoy en el primer mes, no puedo imaginarme dentro de unos años.
¿Has visto a algún famoso?
Sí, en el vuelo. Pero no puedo decir a quién. No es muy profesional que una puta diga a quién se tira, secreto profesional (Irónico). En un avión viajas a donde quieres y con quien quieres a sitios que no quieres que nadie lo sepa. Me parece muy importante la discreción dentro de este trabajo.
¿Lo más impactante que te ha ocurrido?
(Se lo piensa) No sé, igual creía que mi trabajo era más camarero del aire y no es así. Se le da mucha importancia a los aspectos de seguridad y el control del vuelo, que todo esté correcto a la hora de aterrizar y despegar.
Bueno, ahora que me acuerdo, una de las cosas más sorprendentes que me ha pasado, en este mes que llevo volando, ha sido el robo de mi móvil en el vuelo. Lo tenía en el bolsillo de la americana, hemos dejado todas las chaquetas en el lugar habitual y algún pasajero ha debido de llevárselo. No sólo el mío, sino también el de mi compañera. Alucinante y de vergüenza.
¿Tienes miedo a las turbulencias?
No, ningún tipo de miedo. Aunque debo de confesar que aún no hemos tenido ningún tipo de problema grave. Lo único que nos ha pasado, y no en vuelo, es que un día el avión no tenía la suficiente energía para despegar y hemos tenido que solicitarla al aeropuerto. Eso es debido, porque el avión va con un sistema eléctrico, el APU, Auxiliar Power Unit, y no funcionaba y desde el aeropuerto nos ponen el GPU, Gran Power Unit.
En el tiempo que llevo volando, tampoco hemos tenido que desviar el avión a otro aeropuerto por causas meteorológicas. Aunque será muy probable que algún día lo tengamos que hacer. Estamos en el norte (Risas).
Alguna vez, ¿has tenido que echar a algún pasajero por estado de embriaguez?
En mi vuelo no, pero sí conozco muchas historias. Por ejemplo, una pasajera embarcó algo contentilla y antes de sentarse en su asiento se cayó en el pasillo central, con lo que se vieron obligados a dejarla en tierra. Vamos a ver, alcohol se vende en clase turista, y se regala en primera clase, pero yo lo máximo que he puesto a un parejero, han sido dos wiskies. No suele ser muy habitual ver a gente ni borracha ni algo contentilla.
Que tú sepas… ¿Habéis tenido alguna pareja apasionada en los aseos?
Que yo sepa no. Pero me han contado historias. Es que puede ser peligroso. En muchos momentos del vuelo es necesario ponerse el cinturón de seguridad. Además, aunque sea la fantasía de algunas parejas, no es simplemente el hecho de que te pillen sino que puede pasar algo.
Si me pasara a mí, no me lo tomaría mal, les diría: ¿Habéis terminado ya?
Autor: Lucia Dominguez
Categorías: Noticias de estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación UPV-EHU
Tags: entrevista auxiliar de vuelo inigo de maria
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